Home Latest Popular Genres Analysis About
📚 My Bookshelf ⏳ Reading History Log In Sign Up
📖 La heredera que domó al Alfa

Bienvenida a la manada

677 words

← Previous Chapter📑 ContentsNext Chapter →
La noche me recibió con un manto de sombras y el aullido lejano de los lobos. El dolor en mi cabeza se intensificó, como si alguien clavara agujas en mis sienes. Cerré los ojos y la imagen del lobo herido volvió a mí, nítida y desgarradora: yacía en un claro, su pata atrapada en una trampa de acero, la sangre empapando el musgo. Sin pensarlo, corrí hacia el bosque, guiada por un instinto que no podía explicar. Mis pies tropezaban con raíces, pero no me detuve. Al llegar, el animal levantó la cabeza, sus ojos dorados suplicantes. Me acerqué con cuidado, hablándole en susurros para calmarlo. La trampa estaba oxidada, pero bien sujeta. Con manos temblorosas, busqué el mecanismo de liberación. El lobo gimió, pero no me atacó. Finalmente, la trampa se abrió y el animal quedó libre, aunque débil. Sabía que necesitaba atención médica urgente. Lo cargué en mis brazos, sorprendida por su peso, y me dirigí hacia la aldea, decidida a encontrar ayuda. Al llegar a la aldea, el caos estalló. Los lobos me rodearon, gruñendo y mostrando los dientes. César apareció entre ellos, su rostro torcido por la furia. "¡Lo sabía! ¡Ella puso la trampa para ganarse nuestra confianza!" gritó, señalándome. "¡Es una espía humana!" Las acusaciones volaron como cuchillos. Algunos lobos me miraron con odio, otros con duda. Pero yo no solté al lobo herido. "¡Necesita un sanador!" exclamé, mi voz firme a pesar del miedo. "Si lo dejan morir, será por su culpa." César se acercó, su aliento caliente en mi cara. "¿Y por qué te importa? ¿Acaso es tu cómplice?" Escupió. "¡Lárgate de aquí antes de que te hagamos pedazos!" Pero no me moví. "El Alfa decidirá", dije, mirándolo a los ojos. "¿O es que tú mandas aquí?" Un murmullo recorrió la multitud. César enrojeció de ira, pero no pudo replicar. En ese momento, Dante emergió de las sombras, su presencia imponente. "¿Qué está pasando?" preguntó, su voz grave. César comenzó a explicar, pero Dante lo interrumpió. "Vi todo desde la colina. Ella liberó al lobo. No puso la trampa." César apretó los puños, pero calló. Dante se acercó a mí, examinando al lobo. "Llévalo a la choza del sanador", ordenó. "Y tú", dijo, dirigiéndose a César, "vigila la frontera. No quiero más sorpresas." César obedeció de mala gana, lanzándome una última mirada asesina. Mientras seguía a Dante, sentí que algunos lobos me observaban con respeto, otros con recelo. Pero al menos, había logrado algo. En la choza del sanador, el ambiente olía a hierbas y a humo. El sanador, un lobo anciano de ojos sabios, examinó al animal con manos expertas. "La herida es profunda, pero no mortal", dijo. "Gracias a que la liberaron a tiempo, podrá salvarse." Me miró con curiosidad. "¿Cómo supiste que estaba ahí?" No pude decirle la verdad, así que mentí: "Escuché sus aullidos." El sanador asintió, pero no pareció convencido. Dante permanecía junto a la puerta, observándome con intensidad. Cuando el lobo quedó vendado y dormido, Dante me tomó del brazo y me llevó a un lado. "Has hecho algo que pocos humanos harían", dijo, su voz baja. "Pero no me gustan las sorpresas. ¿Qué más me ocultas?" Mi corazón latió rápido. "Nada", mentí. Dante sonrió, sin humor. "Mientes. Pero por ahora, te daré el beneficio de la duda. Hay una cabaña vacía al este. Puedes quedarte ahí mientras dure el trato." Me llevó hasta la cabaña, una pequeña construcción de madera con olor a pino. "No es un hotel de lujo, pero es seguro." Me entregó una llave. "Gracias", dije, sorprendida por su gesto. Dante asintió. "No me agradezcas. Solo recuerda: si me ocultas algo más, el trato se acabó." Me quedé en la puerta de la cabaña, viendo a Dante alejarse. Su advertencia resonaba en mi mente. Pero mientras me daba la vuelta para entrar, sentí un escalofrío. Algo en su mirada me decía que no era solo una amenaza. Era una promesa. Dante visits her that night, warning that if she hides anything else like her psychic ability, the deal is off.
← Previous Chapter📑 ContentsNext Chapter →
🐦 Twitter 💬 Facebook

💬 Reader Comments

Comments are coming soon. Join the discussion about La heredera que domó al Alfa!